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COLABORADORES



Juan Pedro Delgado (Tepic, 1972) estudió literatura con cierto desgano, pero se encontró con dos o tres obsesiones y en un puñado rubik de teorías. Mantiene una relación un tanto enferma con la cocina, la semiótica y la narrativa gráfica. Dice que no cree en nada, pero todos saben que vive en una constante negación. Hubiera deseado ser íntimo de Bataille, Foucault y Papini, pero se conforma con las amistades locales.




Luis Fernando Toxtli (México D.F, 1989). Tipo de confusa vocación e ideas claras. Estudiante reservado de gustos anticuados. Profesor en potencia con una fuerte afición a la construcción de sentidos. Sostiene que el hombre no es otra cosa más que lo  piensa, cree o hace… en algunos casos, sólo es un poco más de lo que escribe. Acaso, escribiendo, busca ser un tanto más que sus palabras.
  
Alberto Vazquez Loaiza (Guadalajara, 1987). Tapatío negado, amante de las mentiras, los libros y las series de televisión; de niño quería ser espía para MI6, pero tuvo que conformarse con ser miembro permanente del cuadro de honor de su primaria. Ahora, sueña con ser el heredero único de alguna inexistente fortuna familiar y poner un bar en la playa, pero se conforma con tener una licenciatura y llevar una vida secreta como burócrata para pagar sus deudas en Mixup. De vez en cuando desvaría sobre todo menos arte en Karaoke, su blog personal: http://www.nosecantar.com.mx
Gabriela Bautista nació en Guadalajara, pero vivió en el Distrito Federal durante 13 años. Tal vez es un dato inútil que lo explica todo. Es productora, conductora, periodista de radio y diseñadora de escenofonías. Clavada del sonido y de la música. Recientemente obtuvo la beca del FONCA en la rama de producción radiofónica de excelencia. No asimila al primer vistazo una imagen. Por eso nunca ve espectaculares en la calle.
  
Florencia Guillen se graduó en historia del arte y artes visuales del Goldsmiths College en Londres. Cuenta con una maestría en artes visuales de The Slade School of Fine Art. Ha participado en colectivas en Holanda, Italia, Reino Unido, entre otros sitios, con exposiciones individuales en Reino Unido, Polonia y Colombia. Artista en residencia en China, Colombia y México. Desarrolló un proyecto de investigación a lo largo de la ruta transiberiana como parte de un premio de la University College London. Pero puedes conocer lo relevante, es decir, lo cotidiano, en www.florenciaguillen.com/artist_chronology.html
Paulo Gutiérrez (Zamora, 1979). Siempre tuvo vocación de Ni-Ni, pero la necesidad lo orilló a convertirse en burócrata. Estudió artes plásticas y luego sociología. Le interesa el arte y los estudios de género. Es desconfiado y, más que buscarle tres pies al gato, prefiere encontrarle los matices al camaleón.





Éctor Sandoval (Guadalajara, 1983). Caminante de los anillos de Saturno. Egresado de Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Diseñador editorial para Ediciones de la Noche, actualmente subdirector de Revista Lápiz-cero. Motivado por la filosofía afirmacionista, el diseño gráfico, la semiótica, la fotografía y los textos que él define como breve contundentes.  

 
Hugo Gálvez (Teahuacán, 1986) se describe como una presencia intermitente en un mundo que no termina de adecuarse a él. Encuentra refugio en los garabatos que raya en una libreta de notas, donde concentra las ideas que lo llevarán a la fama. Idólatra de lo simétrico, poeta frustrado, fotógrafo conflictuado y diseñador gráfico trilingüe, gusta de evadirse en una realidad paralela que a muchos asusta y prefieren llamar autismo en primer grado.



Felipe Hernández (Guadalajara, 1989). Tapatío de nacimiento, pero chilango de convicción, gusta de las letras y el cine, quizás en un lenguaje destinado a los elementos poperos de la cultura. La aproximación desenfadada hacia los recursos temáticos que elige  resulta de su propio ‘entendimiento’ de la comunicación, tanto lo fresco como lo rebuscado. Sostiene una relación enfermiza con el trabajo de Meryl Streep y disfruta de escribir para el suplemento Primera Fila del Grupo Reforma. Sus ideas no son siempre claras, pero el terror que le provoca la sociedad misma lo ha volcado en el eterno análisis que supone la comprensión del ser humano.